
La problemática del hambre y desnutrición crónica en niñas, niños y mujeres es abordada desde intervenciones articuladas para aumentar el acceso de las familias pobres a recursos alimenticios y económicos suficientes y adecuados, donde sus capacidades de decisión y selección de medios son conscientes, autónomas y coherentes con su cultura y las políticas nacionales vigentes.